InicioArticulos personalesA LA PARRILLA…

¡Llegó el verano! Para muchos la estación del año más esperada, la oportunidad de tomarse unas vacaciones, tumbarse en una cálida playita y zambullirse en las olas del mar. Para otros puede ser el momento de perderse en la naturaleza, experimentando el placer de los bosques, con sus verdes senderos y las acampadas bajo las estrellas. Seguramente muchos de nosotros nos lanzaremos a la aventura y volaremos a conocer nuevos países, nuevas costumbres, o a visitar la tierra donde nacimos y a nuestros seres queridos.

Después de los largos meses del invierno frío y gris, donde permanecemos fielmente dentro del túnel infalible del trabajo y de las obligaciones, en medio de abrigos y de paraguas, acogemos con un deseo desesperado esos rayos de sol que nos liberan y nos despiertan a la aventura y a la diversión.

El clima cálido y soleado invita a celebrar la estación con entretenidas celebraciones al aire libre, donde disfrutamos de la compañía de familiares y amigos, con alegría y con un buen tinto de verano.

Sin embargo, el verano tiene también otra cara, mucho más oscura e inmensamente trágica…

Más aún que en el resto del año, es en el verano cuando cientos de miles de animales son condenados a desfilar por los mataderos para ser asesinados sin piedad, con el único objetivo de servir de pasto para nuestras parrillas en esas reuniones llenas de sol y de alegría familiar.

Aquí, en los Estados Unidos, este lunes día 4 de Julio se celebrará el tradicional Día de la Independencia, y disfrutaremos de unos despliegues de fuegos artificiales verdaderamente asombrosos, mientras se degustan kilos y kilos de deliciosos asados. En prácticamente todas las casas se están preparando las barbacoas para su uso incesante durante los próximos meses. Hoy, al pasar por el supermercado después de mi trabajo, he visto auténticas montañas de bolsas de carbón de leña a la entrada, y más adentro, los refrigeradores llenos hasta el techo de cientos de paquetes con toda variedad de carnes. Al ver aquello me ha sido imposible no pensar en todos esos pobres animalitos que han sido obligados a dar sus vidas para satisfacer nuestros absurdos caprichos, y he sentido que se me rompía el corazón en pedazos.

¿Es posible – me pregunto – hacer ver a los demás la insensatez tan despiadada que estamos cometiendo? ¿Cómo se podría conseguir que todos abriéramos los ojos y nos diéramos cuenta de que lo que hacemos con esos animales es innecesario e injusto, indigno de nuestra inteligencia y de nuestra sensibilidad humanas?

Este próximo lunes, mientras miles de barbacoas asan la carne de esas inocentes criaturas, yo iré a visitar uno de los santuarios de animales de granja que hay aquí, en el norte de California. Es un lugar donde vacas, cerdos, ovejas, gallinas, conejos, pavos, etc, disfrutan de la libertad a la que tienen derecho por ley de vida, y donde reciben el cariño y el cuidado de los que velan por su integridad con respeto y veneración.

En mi familia también somos aficionados a las parrilladas, y procuramos hacerlas con frecuencia aprovechando el buen tiempo. Asamos chorizos, salchichas, filetes para hamburguesas, vegetales, y todo tipo de cosas riquísimas….Eso sí, sin que le cueste la vida a ningún animal. ¡La cocina vegana puede ser realmente sorprendente!

Depende exclusivamente de cada uno de nosotros el dar un paso hacia la terminación del abuso tan denigrante que se ejerce sobre nuestros compañeros de especie. Demostremos, de una vez, nuestra humanidad y nuestro sentido de la ética…


Comentarios

A LA PARRILLA… — 4 comentarios

  1. Gracias Palo por el comentario, aprovecho para insistir en que la gente pruebe los chorizos, las morcillas, las salchichas, las hamburguesas y los filetes VEGANOS…
    Están deliciosos, son sanísimos, y exentos de sufrimiento y terror …

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